Rastros de Mentiras, el melodrama perfecto para el siglo XXI

Nos deja un gran legado

Introducción

Hace más de una semana finalizó una de las telenovelas más importantes del primer semestre del año: Rastros de Mentiras, joya brasileña protagonizada por Paolla Oliveira, Mateus Solano y Malvino Salvador.

Si siguen pensando que Avenida Brasil es la única telenovela brasileña que vale la pena ver, pues déjenme sacarlos de su error. Rastros de Mentiras es emotiva, bella, con muchos tintes que le dieron éxito. Se nos fue, dejando un gran legado, pero lo que es incomprensible y hasta absurdo, es el cómo los medios de comunicación se pueden hacer sordos con unas historias y no con otras que no se merecen tanta cobertura.

Final

En el final comprendimos el por qué la venganza tan despiadada de Aline (Vanessa Giácomo) hacia César (Antonio Fagundes). Ella siempre lo inculpó de la muerte de su madre. Fue tal la impresión que sufrió César al enterarse, que hasta le dio una embolia. Sin embargo, en una especie de thriller descubrimos uno de los mayores misterios, y fue que Pilar (Susana Vieira) era quien cometió el crimen por temor a que César la dejara. Pilar no pisa la cárcel, pero acepta que pagó todo lo que hizo con el tormento de los años y para repararlo, decide criar al hijo de su ex con Aline, como propio.

Vimos varias bodas en el trayecto, como la fallida de Herbert (José Wilker) y Edith (Bárbara Paz), quien cansada de ser vendida por su madre Tamara (Rosamaria Murtinho), confiesa que solo se casaba por interés y termina huyendo con su amante Wagner (Felipe Titto) quien si la amaba de verdad.

Otra boda fue la de Thales (Ricardo Tozzi) y Natasha (Sophia Abrahão), quienes ya son aceptados ante los ojos de los demás. De ahí nos pasamos a la boda cómica entre Marcia (Elizabeth Savalla) y Atilio/Gentil (Luis Melo), con la presencia de “La Inteligencia Pura”, Valdirene (Tatá Werneck) quien estaba dando a luz en mero altar.

Paloma (Paolla Oliveira) y Bruno (Malvino Salvador) renuevan votos frente a muchos de los personajes que encuentran amor, excepto César y Amarilys (Danielle Winits), de quien se da a entender que no cambia y seguirá cometiendo los errores con el paso del tiempo.

Félix y Paulita (Klara Castanho) abren una relación de amistad, en la que se deja en claro que cualquier mal del pasado puede quedar atrás.

En el caso de Nido (Juliano Cazarré) terminó en la cárcel con el perdón de Paulita, mientras que en prisión, Aline desea escapar, pero en su intento, muere electrocutada.

Cuando parecía que en Paloma se podía repetir la misma historia de Luana (Gabriela Duarte), la primera esposa de Bruno, se da un cambio y ella vive y da a luz a un varón. De esta manera une a toda su familia y lo llama Bernardo en honor a su abuela Bernarda (Nathalia Timberg).

En las escenas finales, vemos a Félix (Mateus Solano) y Niko (Thiago Fragoso), que pareciera que se convirtieron en la pareja protagónica de la historia, viviendo felices cuidando a César, y sellan su amor con un beso.

En el final, Félix lleva a su padre César a una puesta de sol frente a la playa. Él recupera la vista, y entre ambos se abre una nueva esperanza, donde, para los dos existe al fin el sentimiento de ser padre e hijo. FIN.

Final histórico y recortado

Así como el final de Yo No Creo en los Hombres, en el desenlace les tengo dos noticias, una buena y una mala.

La Buena: Que fue un desenlace histórico que no cierra en la escena final de una boda, sino que en los últimos minutos vemos a dos homosexuales amándose, dándose un beso, de amor y que uno de ellos, Félix, quien antes era el villano principal comprendemos que empezó de nuevo, cambió y cuidó a su padre, hasta que éste lo aceptó. Creo que en ninguna telenovela hemos visto algo parecido, es algo novedoso, es seguir cambiando la fórmula del melodrama, muy bien logrado por los brasileños como el autor Walcyr Carrasco.

La Mala: Que en México, vale más comentar del fracaso de Lo Imperdonable que resaltar los valores de Rastros de Mentiras. En TV Azteca, pareciera que es mejor tratar de “cañonazos” a otras telenovelas como Corazón en Condominio, Las Bravo y Así en el Barrio como en el Cielo, que a historias que realmente se merecían una mejor cobertura. ¡OJO! No digo que la tercer historia que mencioné fuera mala, pero harta que los de la empresa hicieran de cuenta que era la única que tenían en la barra.

Yo recuerdo cuando acabó Avenida Brasil, casi hasta lloraban, pero a Rastros de Mentiras la dejaron en el vil silencio desde el principio, y peor con artículos deprimentes de ciertas personas del medio o esos horrendos recortones que vimos en las escenas durante el trayecto de la telenovela, no solo del final. Pésimo lo que hizo TV Azteca con esta historia.

Lo Bueno

Rastros de Mentiras es un espectáculo de actuaciones, un derroche completo que se puede digerir. Tiene de todo un poco, situaciones didácticas, comicidad, acción y mensajes buenos. Marcó la diferencia con muchas telenovelas mexicanas mientras se transmitió.

Estaba llena de grandes luminarias brasileñas como Susana Vieira, Antonio Fagundes, Elizabeth Savalla, Luis Melo, Ary Fontoura, Nathalia Timberg, Rosamaria Murtinho y José Wilker entre otros. Estuvo tapizada de primeros actores.

Los jóvenes, pero sorprendentes: Mateus Solano, Paolla Oliveira, Malvino Salvador, Vanessa Giácomo, Thiago Fragoso, Juliano Cazarré y Leona Cavalli, estuvieron completamente bien y sorprendieron en sus determinados momentos.

Mateus Solano estuvo sublime como Félix, uno de los mejores villanos de las telenovelas, que viene a reemplazar a las que gritan “Maldita Lisiada”, “Maldita Billetera”, “Maldita Mugrosita”, “La Basura” o “Maldita Gata”, cambiando estas trilladas frases por otras excelentemente bien planteadas en referencia a la Biblia.

Ni hablar de la cantidad de temas realistas que se abordaron de una manera completamente inteligente, más esos temas de que ameritan reflexión. Es más debieron respetar el título original, “Amor a Vida” (que en español sería “Amor a la Vida”), porque fue más que nada una trama que nos enseñó que solo la humanidad y el amor por ese regalo tan grande como lo es la vida, nos puede salvar.

Excelente historia, de gran corte moderno, el melodrama perfecto para el siglo XXI.

Lo Malo

Como toda telenovela, igual tiene defectos, quizá la lentitud de sus primeras semanas no cuajaba del todo bien, pero después mejoró para bien.

Había personajes que ni sabíamos para qué existían como el caso de Michel (Caio Castro), quien sería algo así como Carlitos (Alexandre Borges) de Avenida Brasil, pero en este caso fue más opaco su tema y llegaba a parecer relleno.
Rastros de Mentiras, el melodrama perfecto para el siglo XXI
Yéndonos a la parte externa, como el doblaje, el cambio sirvió para algunos actores. Se vieron más interesantes aquí, pero otros se veían mucho mejor en el original.

Las injusticias

Lo peor de la transmisión en México de Rastros de Mentiras, fue tal y como se dijo, la horrenda publicidad, el cómo los medios, incluso de la misma empresa TV Azteca, la ignoraron, los recortones de escenas, como si se tratara de un fracaso cuando fue todo lo contrario, no puede ser.

¿Y qué me dicen de la censura? Por eso hubo un cambio de doblaje. Incluso se recortaron escenas de Félix y Niko, como la del beso, que del tiempo que duraba originalmente, fue cortado a menor tiempo.
Rastros de Mentiras, el melodrama perfecto para el siglo XXI
Qué pena que TV Azteca no haya pasado de Avenida Brasil y de sus dizque propios cañonazos en lugar de apoyar a Rastros de Mentiras. ¿Acaso les daba miedo tenerla por los temas que trataban?

Rastros de Mentiras cierra con una bipolaridad enorme, por un lado, con grandes rasgos por cómo era la historia en sí, haciéndola única en su especie, y por el otro, con una gran hipocresía y cinismo por parte de la televisora.

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Rastros de Mentiras, el melodrama perfecto para el siglo XXI

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1 Comentario

  1. Rosario Elizabeth dice:

    No había visto este blog, solo ví otro. Wow me encantaron tus comentarios, muy acertados, lo mejor de todo!!!! Es que sin tanta publicidad y la hipocresía de esta empresa dizque enb temas vanguardistas y toda la cosa, L ATELENOVELA CONSIDERO ES UN ÉXITO!!!! Quién va a olvidar a Félix Khoury, su maldad, sus locuras, sus amores y desamores.

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