¿Qué es una buena telenovela?

No nomás es refritear

Introducción

Fue hace tiempo que dejé de hacer críticas y es que la verdad, es momento de hacer público a las personas que me han seguido por este tiempo, que me retiro parcialmente de ellas de manera oficial. Hubo gente que le gustó mi forma de decir las cosas, otras que no, pero igual, siempre son bienvenidos.

Mi tema siempre era descubrir a la telenovela bien hecha, defender a la gente que sí hacía bien su trabajo y por ende, a los actores que son las herramientas de estas personas, sin embargo, la realidad que me ha quitado la inspiración, es que en mi pobre país, se ha olvidado la fórmula de hacer las cosas bien.

¿Cómo se hace una telenovela? Por lo menos me gustaría mostrarles cinco ejemplos extranjeros.

Impactos sociales, económicos y televisivos

Elegí cinco títulos: La Viuda Joven (Venezuela, 2011), La Reina del Sur (Estados Unidos, 2011), Avenida Brasil (Brasil, 2012), ¿Qué Culpa Tiene Fatmagül? (Turquía, 2010) y Ciega a Citas (España, 2014). ¿Por qué estos cinco títulos? Porque probablemente son la respuesta a lo que es hacer un melodrama competitivo, serio, digno y que cumple su objetivo de entretener a las masas de todo tipo de edad.

La Viuda Joven: Si bien, Venezuela está en una fuertísima crisis política actual, tuvo su apogeo telenovelero hace unos cuantos años con el regreso del novelista de historias de misterio: Martín Hahn.

Para los tiempos en los que se hizo La Viuda Joven, era interesantísimo volver a ver al genio, creador de historias como Angélica Pecado (2001) y La Mujer de Judas (2002), regresar a su fuente que le dio el éxito: la trama de un asesino serial. Además este proyecto fue el lanzamiento de la querida Miss, Mariángel Ruiz, en el personaje principal acompañada de un excelente elenco. ¿Cuál fue el resultado? Uno de los cañonazos más sonados del país en muchos años.

La telenovela sacaba puntos extremadamente altos que no se veían desde que existía la competencia entre RCTV y Venevisión. Fue algo histórico. Y veamos, no tenía la mejor fotografía, pero sí unos efectos y unas actuaciones dignas de aplauso. Los protagonistas, mejor elegidos no pudieron estar, y a Mariángel su Inma Von Parker se la tatuó como lo vimos con María Rubio con Catalina Creel y a Ana María Orozco con Betty la Fea.
¿Qué es una buena telenovela?
La Reina del Sur: Y hablando de actores que se tatúan personajes ¿Qué decir de Kate del Castillo con la aún histórica Teresa Mendoza? Para esos tiempos las narconovelas eran cosa de Colombia. Esos temas aún eran tabúes para otras masas de habla hispana, sin embargo Telemundo se aventó al ruedo con una producción digna de aplausos y se arriesgó incluyendo a un elenco extranjero proveniente de España. Era una locura, pero ¿qué sucedió? Esta telenovela se convirtió en tema de debate y la madre de las narconovelas que vemos hoy en día y que ahora son tan cotidianas.

Una protagonista fuerte, una trama que incluso se atrevía a mostrar el lado blanco de los narcos y actores entrañables, lograron que la historia siguiera su curso hasta el final y tuviéramos división de opiniones ya que nunca hacían ver a la protagonista narcotraficante como la villana, sino al contrario, como una víctima de las circunstancias y de la política.
¿Qué es una buena telenovela?
Avenida Brasil: El impacto mundial de los últimos tiempos que estuvo a punto de considerarse como la telenovela más vendida de la historia. Nos hizo recordar a fenómenos como Yo Soy Betty la Fea. Reabrió los caminos del mercado de telenovelas brasileñas y logró mostrar a naciones dónde se empezaba a apagar la fuente del melodrama, una historia moderna con la negatividad expuesta sorprendiéndonos a tal grado que nos encariñamos con todos los personajes, incluyendo a la villana Carmina, célebremente interpretada por Adriana Esteves.

Una trama donde la venganza es central, maquinada como una historia de amor, misterio y futbol llegó a dar con golpe a todo tipo de gusto de las masas. No precisamente nos metieron la historia de locas sobreactuadas matonas o de protagonistas con acento naco, al contrario, presentó todo un coctel de gustos, en una telenovela excelentemente bien producida.
¿Qué es una buena telenovela?
¿Qué Culpa Tiene Fatmagül?: Muchos consideran que por el simple hecho de ser rosa esta es la telenovela turca más vendida, desplazando a Las Mil y Una Noches, pero es más que eso. Sin tener un presupuesto tan alto como el de varias telenovelas brasileñas, logró cautivar por varios factores. Sí, hablamos de una historia de amor, pero enredada en unos temas completamente escabrosos, por no decir escalofriantes.

Desde unos actores con fuerte química, como lo son Beren Saat, interpretando a la pastora que sufre una violación, Fatmagül, a Engin Akyürek representando a Kerim, un hombre atormentado. Sumando el facto anterior, es un placer contemplar unos diálogos dignos del recuerdo que surgen de la mente literaria de verdaderos escritores.

¿Qué Culpa Tiene Fatmagül? es una trama que sutilmente te habla de violación, prostitución, corrupción, mentes conservadoras y doble moral entre otras cosas, pero que sigue estando en el marco, por ofrecernos algo que visualmente se ve bien hecho y que auditivamente es correcto. Es un fenómeno, que tiene muchísimo para analizar.
¿Qué es una buena telenovela?
Ciega a Citas: Si bien no es más comercial que las otras cuatro, logró algo que no cualquier telenovela logra, más que las brasileñas y portuguesas, entrar en la nominación al Emmy Internacional en la categoría de Mejor Telenovela.

Una serienovela con 140 capítulos que era un remake, imagínense, de una telenovela argentina con el mismo nombre. Esta producción española logró escenas épicas y nos brindó una protagonista curiosa y encantadora, como lo es Lucía, interpretada por Teresa Hurtado. Muchas personas, sobre todo mujeres, podrían sentir un tipo de identificación con este personaje.

Está súper bien producida y adaptada, sin necesidad de los escenarios más fantásticos del mundo.
¿Qué es una buena telenovela?
¿En qué se relacionan las cinco telenovelas? En que fueron estudios analíticos hacia determinadas audiencias y se entendieron los temas que querían ver y con los que se podían sentir identificados… y fue tan así… que lograron traspasar fronteras y causar el mismo impacto con otro tipo de públicos.

Se convierten en telenovelas que sin dejar de ser novelas, mantienen ese sentido literario plasmado en televisión, rompiendo todo tipo de paradigmas, con personajes encantadores, y creando una exquisita conexión con el público ¿Acaso las telenovelas mexicanas de 2015 pueden presumir algo así?

Crisis económica, social y 2015 perdido

El estudiar y analizar la historia de las telenovelas hace tiempo, me hacía pensar que tras la muerte de grandes como Ernesto Alonso, todo esto podría tener dos opciones: la primera, que la televisión sería cada vez mejor por respeto a él, y la segunda, que me provocaba decepción, era que simplemente todo mundo vería por sus intereses, sin importar desgastes entre su gente de trabajo y sin pensar en la audiencia seguidora. Para colmo los productores mexicanos escogieron la segunda.

Los temas de debates de nuestras telenovelas actuales son nulos. ¿Por qué? Porque no nos marcan una diferencia de épocas con A Que No Me Dejas como con Avenida Brasil, o porque ni Simplemente María ni Tanto Amor pueden demostrar el tema de una campirana con sus derechos desgarrados de la manera correcta a comparación de ¿Qué Culpa Tiene Fatmagül? Igualmente porque Pasión y Poder nos muestra una alta sociedad fingida chocando con la mostrada en La Viuda Joven, incluso Antes Muerta Que Lichita no se ofrece al debate como La Reina del Sur, o porque simplemente nuestros protagonistas como en La Vecina, no quedarán al recuerdo como con Ciega a Citas. Simplemente no hay nada que ver, nada con que identificarse, nada que seguir.

Sumemos a una audiencia harta y cansada de ver nada, otra huyendo de todo lo que tiene que ver con las televisoras nacionales por cuestiones políticas. Tras una crisis económica, nuestras empresas están haciendo malabares para no caer en el fango, lamentablemente CadenaTres y TV Azteca ya cayeron, y Televisa, al paso que va, ya no le falta mucho.

Y sí, puede que haya gente que ignore todo lo que pase y sea digna representante de la lista al primer lugar que tiene el país en gente que ignora su entorno, que pueda seguir consumiendo lo mismo que nos han dado por años, pero la realidad, es que en estos tiempos, la gente ya empieza a ser realista y todo comienza con una revolución social.

Aceptémoslo, en este 2015 todas nuestras telenovelas sufrieron traiciones y desgarres, quizá la única que se salvó sobre la marcha, fue Así en el Barrio Como en el Cielo, las demás… o murieron o medio se sostuvieron.

Ahora para que no se escapen las audiencias, ya se recurre a la urgencia de llamar la atención, como presumir una telenovela con temporadas (A Que No Me Dejas), un fingido beso gay, pero al fin y al cabo, beso gay (La Vecina), o empezar a poner a “pensar a la gente” con un thriller (Pasión y Poder), pero en sí, ya son más que nada, medidas de emergencia.

Es triste pero no puedo hacerme el ciego. La televisión está mal. Las decisiones actuales están mal y el 2015 se va con lecciones demasiado preocupantes no sólo para la propia televisión, sino para el resto del país. Estamos en una crisis fuertísima, una devaluación atroz, y que para colmo, las empresas televisivas están a la par de ello.

¿Qué es una buena telenovela? Simplemente, la que puede generar los sentimientos que se mencionaron en los cinco ejemplos mostrados.

Mis últimas críticas, estarán en base a varios tops que iré distribuyendo como los de 2014, pero me temo decir que la televisión en este 2015, mereció que le digamos: “Descanse en paz”.

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1 Comentario

  1. Anónimo dice:

    Este 2015 a la única telenovela de Televisa que la he podido terminar de ver fue Que te perdone Dios, es que es algo estresante que cada mes se estrene una nueva y ahora con que reducirán las telenovelas y las volverán formato de series, peor aun, es imposible seguir el ritmo de todo eso. Por lo menos Telemundo no es así, pero me tienen obstinado con su estúpidas narconovelas, si bien El Señor de los Cielos y Señora Acero son cosas que hay que admirar, pues estás dos series abrieron pasos para creer que las segundas partes siempre son buenas, pero ya de ahí me tienen mamado. Pura vaina del mismo cuento, ya Telemundo no es lo de antes, cuando hacían telenovelas como “Alguien te mira, La casa de al lado, El rostro de la venganza, Santa diabla”, esas telenovelas que aunque todos sabíamos que eran bien larguísimas nos engachabamos viéndolas para saber quién carajo era el psicópata, esas son cosas que al menos yo extraño de Telemundo. De Televisa no puedo opinar nada son tantas telenovelas que me es imposible verlas todas. La viuda joven estuvo desde 2014-15 y tuvo buena recepción en mi país a las 11 de la noche. La reina del sur siempre será buena, sobre todo porque ahí no metieron una pareja lesbica para hacer relleno, tal y como hicieron en Los miserables y ahora en Antes muerta que Lichita. Y no es por nada, pero La reina del sur si fue una increíble historia a pesar de que en Venezuela haya sido vetada, muchos venezolanos saben lo que es eso. Aquí en Venezuela la producción de telenovelas lo que das es lastima, por eso muchos actores se han ido de este país, y posiblemente “reabran RCTV”, cosa que no dudo, pero no sé, si este canal vuelve, no dudo que en poco tiempo Venevisión comience a hacer telenovelas que jode, porque lo que es Televén ese canal ya valió.

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