Entre Correr y Vivir, la primera impresión

Ni parece que arrancó

El 17 de octubre el canal Azteca 7 comenzó una nueva etapa con otra orientación y nuevos contenidos. Una de sus propuestas más importantes es la serie Entre Correr y Vivir coproducida por la compañía Eureka y que también será transmitida en la plataforma Blim de Televisa.

El capítulo 1 inicia en 1962 en un autódromo con unos personajes que… ¡no se entiende quiénes son!. Después la acción cambia a la actualidad a una carrera clandestina que el piloto Rodrigo (Vadhir Derbez) quiere ganar sin embargo le ponen una trampa, su auto queda volcado y él es arrestado. El corredor de apuestas Diesel (Armando Hernández) forzosamente quiere que le pague su dinero. Por otra parte Guillermo (Diego Amozurrutia) lamenta la muerte de su padre y se preocupa por el futuro de su escudería automotriz además de que le reclama a su madre que no estuvo presente en los últimos momentos de su padre. Durante la fallida carrera, Valdini (Martijn Kuiper), un empleado de Guillermo se da cuenta de que Rodrigo podría tener futuro en las carreras profesionales y después paga su fianza para sacarlo de la cárcel. Por otra parte están los personajes de Laura Montijano, Eduardo Arroyuelo y Alejandro Camacho que de alguna forma están relacionados con la escudería. Finalmente a Guillermo no le parece que Rodrigo ingrese a su escudería y empieza una rivalidad entre ellos.

Entre Correr y Vivir, la primera impresión

Muy aburrido y críptico el primer capítulo de esta serie de la que esperábamos más. Se trata de una serie ¡por Dios! no de cine de autor y si el guion no se entiende desde el inicio pues empezaron mal.

No sabemos qué quiere Rodrigo, y Guillermo solo vive para su escudería, con personajes así de planos es difícil mantener el interés. Y conste que las actuaciones son buenas pero la psicología de personajes nos quedó a deber.

Quien más sobresalió fue Germán Valdés, actor que siempre cumple en todos sus proyectos. Fue extraño ver a Luis Xavier fuera de una producción de Televisa, él interpreta al padre de Rodrigo. El que de plano no proyecta nada es Martijn Kuiper, quién sabe si así esté escrito su papel.

Fuera de las escenas de carreras, el arranque de Entre Correr y Vivir fue flojo, verdaderamente muy flojo.

Disfruta todos nuestros artículos sobre Entre Correr y Vivir en esta liga:
Entre Correr y Vivir, la primera impresión

Te recomendamos...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *