Sila. Crítica final de la telenovela

¿Todo fue un cuento?

Después de más de seis meses al aire llegó a su fin Sila, la primera producción turca que TV Azteca transmite en el horario de las 8 pm.

Presentada por primera vez en 2006, Sila es una telenovela que cuestionó la importancia de las añejas tradiciones turcas y el papel de la mujer turca en la sociedad moderna.

La telenovela intenta concientizar sobre el peligro de que las tradiciones sean utilizadas por gente en posición de autoridad para controlar a un grupo de personas y consolidar su poder. Asimismo consideramos que pone el dedo en la llaga mostrando la falta de sentido de los asesinatos por honor y los patriarcados sin meritocracia.

(Spoilers) En el capítulo final el jefe Zinar (Muhammed Cangören), el tío de Boran, le pasa el título de jefe de tribu. Antes de aceptar Boran lo consulta con Dilaver (Celil Nalçakan) quien está de acuerdo. Abay (Tayanç Ayaydın) y su esposa están muy emocionados por la próxima llegada de su bebé. Se lleva a cabo la boda de Ayşe (Sinem Yaruk) con el beneplácito de todos. La primera acción de Boran como jefe de tribu es abolir el régimen de jefes de tribu lo cual pone a todos muy contentos. Después vimos un videoclip con escenas del romance entre Sila y Boran. La escena final es un anciano contándole a un par de niños la historia de Sila y Boran como si fuera un cuento.

Sila. Crítica final de la telenovela

Lo mejor de Sila fueron las exóticas locaciones, la música y el atractivo visual del elenco. El nivel actoral del reparto estuvo muy disparejo y a los que menos les vimos las dotes histriónicas fueron a los dos protagonistas Cansu Dere y Mehmet Akif Alakurt.

La historia arrancó emocionante a pesar del asunto tan local de la circunstancia de las tradiciones entre tribus. Los peligros que acechaban a Sila y la maldad de Cihan (Devrim Saltoğlu) fueron el principal gancho para seguir la historia en el inicio pero con el paso del tiempo se acabó la trama.

Algo debe haber ocurrido a nivel producción porque intentaron estirar en vano la historia y les salió el tiro por la culata. Nos presentaban escenas que aparte de ilógicas eran mal dirigidas dejando a los personajes parados como estúpidos.

Ya rumbo al final debieron haberle cambiado el nombre a “La Escuela de Sila”. La trama se volvió un somnífero haciéndonos sentir que la telenovela sería eterna y a pocos le importaba la bendita escuela.

La telenovela nos deja una reflexión sobre las culturas y la modernidad y al finalizar resalta el feminismo al afirmar que serán las mujeres las que cambien el futuro.

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Sila. Crítica final de la telenovela

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