La evolución de las heroínas en las telenovelas

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Más que lágrimas

Cuando vemos las telenovelas se les suele prestar más atención a los villanos o al galán sexy que está de moda pero ¿qué pasa con las heroínas?

La cultura popular las considera sin carácter y solo lloronas (tipo Adela Noriega). Creen que solo se embarazan y tienen hijos y esperan a que los secundarios y/o el galán las rescaten de los malos. Sin embargo poco a poco podrás ver en ellas que no todas son iguales, hay muchas diferentes y únicas y cada una de ellas tiene un mensaje positivo. NOTA: No considero la actuación de la actriz que le da vida, sino sus actitudes y valores que cada personaje desarrolla, intensifica y proyecta a lo largo de su historia.

Clásicas

Mónica de Corazón Salvaje, Matilde de Amor Real y Verónica de Lo Imperdonable

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Empecemos con lo que tienen en común estas tres chicas: son de la misma autora Caridad Bravo Adams. Matilde (Adela Noriega) surgió de Bodas de Odio y Verónica (Ana Brenda Contreras) de La Mentira.

Dos de ellas pertenecen a épocas antiguas, matrimonios sin amor o en el caso de Verónica un matrimonio por una venganza inútil.

En ellas lo que más resalto es la búsqueda del amor verdadero. Son chicas nobles, de buena familia y las dos primeras fueron criadas para ser la señora de la casa. En el caso de Verónica eso era lo que la tía Salma (Patsy) quería para ella pero se ella se rebeló y rompió con los planes de su familia política.

¿Qué pasa cuando ven que el amor no era como ellas lo habían imaginado al casarse con un tipo contrario al hombre de sus sueños? En ese momento empiezan a sacar su verdadero carácter y se muestran con mucho más voluntad y decisión. Yo lo que cuestiono es ¿por qué rayos necesitaron al galán para sacar la casta?

En una de las escenas de Corazón Salvaje, Juan del Diablo (Eduardo Palomo) le dice a Mónica (Edith González) que discuta, que deje de ser tan sumisa, que necesita una mujer no una esclava, ¿qué acaso ellas no podían hacerlo por sí mismas?

En fin, ellas logran reivindicarse en las segundas etapas de sus historias. Las muchachas logran convertirse en mujeres autosuficientes, adquieren carácter y dan un ejemplo de la toma de decisiones, de la no manipulación por parte de su familia y de la no sumisión una vez estando casadas.

Antiheroínas

Rubí, Teresa y Emperatriz

El nombre de esta categoría lo dice. Son todo lo contrario a las anteriores. Estas tres no son nobles ni bondadosas. Dos de ellas son villanas, ambiciosas, orgullosas, vanidosas y caprichosas. Desprecian a su familia por ser pobres y no darles lo que ellas supuestamente merecen. Además hacen sufrir a sus mejores amigas ya sea por envidia o por el simple placer de recordarle que es su empleada en el caso de Emperatriz (Gabriela Spanic).

Estas telenovelas realizadas entre 2004 y 2011, reflejan cómo la ambición hace que una persona pierda sus valores y sus códigos éticos.

En el lado positivo de estas antiheroínas están la valoración a uno mismo y la no mediocridad. Con ellas es muy aplicable la frase “no importa de dónde vengas sino a donde te diriges”.

Ellas saben manipular la situación y a los hombres a su antojo. Teresa (Angelique Boyer) es un claro ejemplo de ello al enloquecer con su belleza a Fernando (Daniel Arenas) y cuando le dice a Oriana (Raquel Olmedo): “TODOS LOS HOMBRES MUEREN POR ESTAR CONMIGO, YO PUEDO TENER AL HOMBRE QUE QUIERA”

En ellas son muy fuertes los sentimientos de rencor y odio al ser menospreciadas y humilladas. Afortunadamente, Teresa y Emperatriz lograron redimirse, aprender de sus errores y tener un final feliz al lado del hombre al que querían y su familia en el caso de la última. Rubí (Bárbara Mori) siguió siendo villana hasta el final y quedó claro que el karma le cobró todas esas burlas a su “mejor amiga” Maribel (Jacqueline Bracamontes).

Estas mujeres fueron perseverantes pero sus malas acciones las llevaron a cometer errores y lastimar a la gente que querían, pero de que lo lograron lo lograron.

Las rencorosas

Alma de Cielo Rojo, Gabriela de La Patrona y Maricruz de Corazón Indomable

Ni tan buenas ni tan malas. Son las neutrales en esta lista. Su mala racha vino por haberse enamorado de un hombre equivocado.

En el caso de Maricruz (Ana Brenda Contreras) su enamorado solo la usó para vengarse de su familia. En el caso de Gabriela (Aracely Arámbula), la madre de su novio no soportaba verlos juntos ni que ella fuese la dueña de una mina más rica que la suya. A Alma (Edith González) le cargaron un muerto que no estaba muerto sino andaba de parranda.

A estas les fue peor que a las anteriores ya que pisaron la cárcel por algún tiempo, pero por cuestiones del destino obtuvieron dinero y poder para hacer pagar a sus enemigos.

Se convirtieron en mujeres exitosas pero muy rencorosas que las llevaron a tomar malas decisiones de las cuales no siempre salieron bien libradas. Por ejemplo, a Alma le tocó una herencia pero a costa de que los hijos de su difunto marido la envenenaran; Maricruz estuvo en la cárcel más de una vez y casi pierde todo por la venganza que a fuerzas quería llevar en contra de Octavio (Daniel Arenas) y su familia.

Afortunadamente las tres tuvieron final feliz. No fueron malas pero sí tomaron un camino que poco a poco las iba destruyendo.

La evolución de las heroínas en las telenovelas

Las pro-superación

Esperanza de Sueño de Amor, Lichita de Antes Muerta que Lichita y María de Simplemente María

En esta categoría se presentan las heroínas que no buscan la venganza o el amor. Ellas nos demuestran que solo con esfuerzo se puede llegar a donde queramos.

Pero… ¿Lichita (Maite Perroni) no se vengó de la gente que le hizo mal? Sí, pero su meta principal no era eso, las circunstancias la llevaron a hacerlo.

Otro aspecto diferente de estas mujeres es el amor hacia su familia, cosa que no se veía mucho en las anteriores. Ellas lo recalcan más, las tres sin excepción, María (Claudia Álvarez) y Esperanza (Betty Monroe) con sus hijos, y Lichita con sus papás y sobrina.

Aquí vemos también mujeres muy entregadas a sus profesiones. Ven más allá que acá. Tienen sueños y ambiciones pero sin dañar a terceros. Ellas son todo lo contrario a las clásicas. Sí hay galanes y amor en su vida pero no es lo más importante. Ellas se deben a su familia y el amor a su trabajo, además de ser el sostén de sus respectivas casas.

Sin duda ellas son grandes ejemplos tanto para hombres y mujeres, pequeños y grandes.

Como dato extra Esperanza rompe un estereotipo al no quedarse con su galán.

Las no rencorosas

Luisa Fernanda de Un Camino Hacia el Destino, Ana Laura de Tres Veces Ana y Luciana de Vino el Amor

Y aquí está la última generación (hasta el momento) de las últimas telenovelas buenas que he visto en Televisa.

Estas tres chicas son una combinación de las generaciones anteriores en cuanto a ideales de amor y los máximos sueños que tienen, claro hablando de Luisa Fernanda (Paulina Goto).

Un punto muy particular que resalto en ellas es el perdón, algo que en nuestros días se ha olvidado y el no ser rencorosos nos hacen tener una vida plena y feliz.

¿Rompen estereotipos? Sí, en el final de Un Camino Hacia el Destino no hay boda, Luisa Fernanda da un concierto con su violín lo cual siempre fue su sueño máximo. Luciana (Irina Baeva) no se casó con David (Gabriel Soto) aunque se quedó con él. No fue un final tan feliz debido a las circunstancias que pasaron en ese final tan raro de Vino El Amor. Quién iba decir que Ana Laura (Angelique Boyer), la niña buena, agachona y la trilliza más vulnerable, antes del final se volvió fuerte y eliminó a uno de los personajes más odiosos en la historia de las telenovelas: Valentín (Carlos de la Mota).

En cuanto a su ausencia de rencor hay tres escenas donde lo demuestran: Luisa Fernanda va a visitar a su papá biológico y le dice que lo perdona por todo (que linda la chamaca); Luciana va a ver a David para decirle que estará con el pase lo que pase, le da su perdón y se dan otra oportunidad; Ana Laura se lo dice a su malvada hermana Ana Leticia en el momento que la secuestró ¡Qué corazón y que pantalones para hacer lo que hizo!

Como he expuesto, TODAS absolutamente TODAS rompen estereotipos. No quise incluir las cosas negativas sino resaltar los valores y demostrar a esos haters, que las heroínas han evolucionado y probablemente en el futuro lo harán aún más. Para ti ¿qué categoría es tu favorita y por qué?

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