Caí en la tentación de ver Caer en Tentación

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Introducción

Después de un breve retiro de las críticas me es para mí muy agradable regresar para hablar acerca de un título como Caer en Tentación, lo nuevo de Giselle González para Televisa. Esta telenovela marca el regreso de varias personas interesantes para las telenovelas como los escritores Leonardo Bechini y Óscar Tabernise en los guiones y Silvia Navarro como la estelar del proyecto, los tres de La Candidata.

También es el retorno de la pareja protagónica de Yo No Creo en los Hombres (2014): Adriana Louvier y Gabriel Soto, eso sin contar con el lanzamiento estelar en la empresa de Carlos Ferro.

Esta vez no se trata de un original sino de una adaptación de una historia argentina llamada Amar Después de Amar.

Caer en Tentación es una de las propuestas más llamativas que han salido este año. Cuando escuché el rumor de que Giselle González podría hacer un remake de Muñecas de la Mafia quedé desorbitado, ella para es de otro tipo de historias con un tinte más realista detallando a una sociedad y sus más profundos secretos y sentires.

González realiza un juego exquisito con grupos de personas yendo hacia un objetivo similar pero con diferentes tramas por contar y de ahí nos salen varios temas de actualidad que se combinan bien con el melodrama.

No me imagino a esta productora haciendo tramas tipo La Piloto o Rosario Tijeras. Saber que le fue encargada Amar Después de Amar -que fue una telenovela transmitida este mismo año en su país de origen- fue algo así como un respiro. También el saber que la productora no se inclinaría por el rating fácil y ver que es una historia de amor en pleno siglo XXI, la hace de verdad gozable.

Caí en la tentación de ver Caer en Tentación

Contexto

Caer en Tentación empezó sin la publicidad a mares que le dieron a La Candidata. Si bien hubieron varios anuncios en internet y YouTube, siento que se quedó corta en su campaña a diferencia de la otra telenovela mencionada.

Los protagonistas no me parecían desagradables pero también creo que quiso experimentar nuevamente con gente que ya sabía perfectamente de su trabajo, tal como sus protagonistas pasados. Toda la publicidad me parecía de tan de pocas palabras que llegué al punto en que la iba a ver y no sabía ni por dónde se desarrollaría toda la telenovela. Un inicio muy interesante y bien actuado se terminó complementando aún más cuando vi el tráiler y quedé bastante impresionado.

Como ya hemos visto en estos meses de transmisión, Caer en Tentación es una historia que se cuenta en dos épocas, una en el presente y otra en tres años atrás. El desarrollo es un eterno flashback cuya intención es mostrarnos a dos parejas protagónicas: en el pasado los estelares son dos amantes que iniciaron una relación por burla del destino y en el presente son los cornudos que intentan sobrevivir a una muy pesada infidelidad que trajo consigo, un crimen, sospechosos, problemas económicos y la desestabilidad social.

¡Bien! De verdad qué genial es esta telenovela y me atrevería a decir que es mucho mejor que La Candidata. Es cierto que la protagonista llora, jadea, se la lleva mal, pero la diferencia de Regina Bárcenas a Raquel Cohen (ambas interpretadas por Silvia Navarro), es que la primera era una ingenua que tenía a su responsabilidad un poder muy grande y siempre se le vio estresada e inestable y la segunda justifica sumamente bien su tristeza por una profunda infidelidad. A Raquel se le veía feliz en el pasado y de la noche a la mañana su vida dio un giro de 180 grados y se tiene que enfrentar a un marido infiel en coma, a una hija descarriada, a una suegra terrible que la odia, a quedarse sin dinero y ver cómo puede salir adelante nuevamente. “¿Hacer como si nada hubiera pasado?”, “¿proseguir?”, “¿lamentarse toda la vida?”, o “¿atreverse y arriesgarse a disfrutar nuevamente como nadie lo haría?” Esas son las preguntas que rondan al personaje en todos los capítulos. ¡Muy bien! Silvia Navarro logró superarse de un personaje a otro y no es sólo por trabajo de ella, aquí también intervienen los guiones, la dirección escénica y la productora.

El personaje de Raquel Cohen es de los mejores escritos en mucho tiempo. ¡Yo conozco a varias Raqueles Cohen! Con una personalidad tan simpática, tan extrovertidas, hiperactivas e indiscretas, ah pero cuando se enojan y sufren tienen el mismo nivel de fuerza que cuando están felices. Son imparables y batalladoras.

Y ahora yéndonos con el personaje de Santiago. ¡Perfectamente delineado y ni hablar de la excelente actuación de Carlos Ferro! ¿Qué hacía Santiago? “¿Llorar?”, “¿enojarse?”, “¿odiar a la esposa de por vida después de muerta?”, “¿frustrarse todo el tiempo?”, “¿amargarse con las decisiones de los hijos?” Él quiso vivir su duelo un tiempo para darse la oportunidad nuevamente de amar con alguien que tuvo su mismo problema y deshacerse día con día de aquella huella que le dejó la esposa y no quedarse sentado, sin hacer nada y en la profunda depresión.

Ahora la pareja de Carolina y Damián interpretados por Adriana Louvier y Gabriel Soto ¡Qué bien escrita está la trama de ambos! La gente los odia, los aborrece e incluso hasta más que a los antagonistas de la trama: Miriam (Julieta Egurrola), Andrés (Arath de la Torre), Alina (Érika de la Rosa), Vicente (Carlos Valencia), Juan (Francisco Pizaña) y Gabriela (Liz Gallardo). ¿Por qué? Los seis son las caras de la maldad de la telenovela. ¿Entonces por qué odian más a los protagonistas de la época del pasado? Gente que vio la original se ha quejado mencionando que el problema es en la cuestión de la química de los actores. Considero que Louvier y Soto tienen mucha química y fue un acierto que la misma productora los volviera a reunir, sólo que no es cuestión de actuaciones o algo por el estilo, considero que es un problema de cultura.

Viendo la dramaturgia argentina, la población de aquel país tiene una mentalidad más abierta como para admitir que una relación de amor pueda provenir de una infidelidad. En el caso de México, hay muchas cosas que son sagradas tal como la imagen de “la madre” o los valores matrimoniales. La cultura mexicana en sí, así es, basada en aspectos morales independientemente si algunos la ejercen o no, por lo que no es lo mismo que te presenten un tema como el amor tras infidelidad de un país a otro. Además cabe destacar que los antagonistas realmente malos de la trama, sus fechorías tuvieron arma y fuerza gracias a la historia de la infidelidad. Sin Damián y Carolina, los villanos no hubieran hecho nada jamás.

Las actuaciones de Louvier y Soto son excelentes. Existe tensión, llanto y fuerza. A ella se le nota el nerviosismo, el miedo de una mujer a la que la vida le jugó una circunstancia que se le salió de las manos y a él, una obsesión, una pasión que lo dominó más que a su propia cordura.

Los primeros capítulos de Caer en Tentación impactaron a tal grado que me tocó ver comentarios de personas que se les hacía un contenido bastante fuerte, cuyos temas eran tremendos y que incluso se asustaban al verla. Fue un mega atrevimiento de Televisa hacerla porque golpea con muchos estándares que se vieron en la barra estelar por años, Esta telenovela rompe con esa gama de pseudovalores que daban las telenovelas de Salvador Mejía, por mencionar un ejemplo. Recordemos que muchos le temen a las tramas de la escritora María Zarattini porque ha abordado temas tabú en más de una ocasión y es que eso es Caer en Tentación una olla de tabúes explotando.

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Telenovela en llamas

¿Qué es lo que diferencia a Caer en Tentación de Sortilegio (2009)? Ambas fueron criticadas por su forma de mostrar el erotismo y las coreografías íntimas. La diferencia radica en que Caer en Tentación es una trama completamente orillada para esto, es un experimento, es un juego de cámaras, es jugar con la fotografía y con las expresiones de los personajes, en cambio Sortilegio no pasa de ser un marketing lleno de fanservice, que en nada tiene que ver con las cámaras o con el concepto de la historia, no se supieron explicar en aquel 2009 como ahora sí lo hicieron en este 2017.

Es una telenovela de amor donde hay un melodrama. ¡Gracias a Dios! Extrañaba ese tipo de telenovelas como Vivir a Destiempo (2013) donde los protagonistas eran la base sólida de la historia, donde te hacían soñar con el amor después de tiempo, cuando había esperanzas e ilusiones. ¡Esas eran las grandes telenovelas! Incluso me atrevería a decir que Caer en Tentación también me recuerda a esas telenovelas de Caridad Bravo Adams con perfectos y delineados cuartetos amorosos ya sea Corazón Salvaje, La Mentira o Estafa de Amor. Se siente la angustia, el temor, la presión, los descubrimientos y muchas cosas que me siguen haciendo tener fe en las telenovelas.

Mencioné anteriormente que Caer en Tentación era una olla de tabúes, eso es lo que hace moderno a un melodrama clásico, jugar con la sociedad de un espacio y con los personajes, sin embargo aquí, el objetivo de muchos de ellos radica en algo fundamental, una necesidad fisiológica que los humanos hasta la fecha aún le temen: el sexo.

Por un lado tenemos a unos despechados que se tienen ganas el uno al otro, por otro a los amantes, pasando por una ninfómana, un depravado, un psicótico sexual, una ex adicta al sexo, una curiosa, unos swingers, un chavo con las hormonas explotando y lo que se venga. Caer en Tentación es una historia de temer porque ahí se ven cosas que no cualquiera se atreve a asimilar, platicar o mencionar en cualquier reunión, incluso hasta se ve el tema del acoso sexual hacia los hombres.

Y no sólo es hablar de sexo… pasamos también por temas interesantes como los jóvenes que se cortan, las mujeres maltratadas, las drogas, las menciones de terapias de pareja, el bullying y la falta de autoridad en las escuelas.

Gisselle González es experta en darnos grandes antagonistas que en algún punto de la trama van a hacer algo que impresione completamente, ahí vemos a Andrés (Arath de la Torre) tratando de violar a Raquel (Silvia Navarro), a Alina (Érika de la Rosa) revelando sus intenciones a Nico (José Manuel Rincón) en un retorcido momento de pasión y a Miriam (Julieta Egurrola) intentando matar a su propio hijo Damián (Gabriel Soto). Yo creo que escogió o le asignaron una muy buena telenovela para producir, porque es de esas que aún se pueden catalogar como “únicas en su especie”.

Y de ahí pasamos a un thriller tremendo para descubrir “¿Quién mató a Carolina Rivas?” dónde capítulo tras capítulo con la trama del pasado se van hilando más sospechosos. La emoción avanza hasta llegar a encender la pantalla con una de las mejores parejas formadas en los últimos tiempos: la de Raquel (Silvia Navarro) y Santiago (Carlos Ferro). Se nota que hay comunicación entre los dos actores detrás de bambalinas, una relación cercana, una cordialidad, un profesionalismo, porque es tan fuerte su química que es la joya de toda la telenovela, para los fans son los grandes “Santiel”.

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Las cosas regulares o malas

Caer en Tentación es una gran telenovela, sin embargo, hay cosas que igual desorbitan de vez en cuando, por ejemplo, no entiendo por qué la escritora Aída Guajardo ya no ha hecho dupla con Giselle González. Era un agasajo ver esos cierres diarios de telenovela de viernes en Yo No Creo en los Hombres, cosa que a veces siento que le falta a esta historia.

Otro punto que no es muy favorable es que el peso de los villanos sea reducido. Hay capítulos en dónde no hacen algo destacado, quizá ya cuando llega su turno es cuando les dan las maldades de peso pero el resto del tiempo, el odio se lo siguen llevando Carolina (Adriana Louvier) y Damián (Gabriel Soto).

A Arath de la Torre, Carlos Valencia y Liz Gallardo les costó trabajo encontrar el tono de la actuación que requería la telenovela. El primero parecía que seguía en su faceta de comediante, ya poco a poco fue cuando se mesuró, sigue teniendo destellos de sus personajes anteriores pero igual es pasable, el segundo al principio no sé si el problema era su voz o no lo dirigían bien, actualmente está muy decente y la tercera tiene momentos interesantes y momentos sobreactuados.

Yo no sé si tenga más relevancia en el futuro de la historia pero el personaje de Anna Ciocchetti está muy por debajo de todo lo que ella puede hacer.

Veo que agregaron en estos últimos capítulos las leyendas entre escena de “Pasado” o “Tres Años Antes” y “Época Actual”, porque una buena parte de la audiencia se confundía mucho con la telenovela y llegaba el momento en que no entendían qué estaban viendo.

Comprendo que en esta telenovela para que se vea más realista, usen los jadeos después de llanto, los silencios, las pausas entre diálogos, pero a veces considero que abusan demasiado de estos detalles y se vuelve algo pesado.

El personaje de Laura interpretado por Luz Ramos es muy bueno pero ver a su personaje ejerciendo su labor de periodista es algo incómodo. Es como ver una especie de noticiero alarmista, medio amarillista pero cayendo en absurdos. Hace falta una asesoría de periodistas sobre estas escenas.

Otro detalle es que hay momentos en que usan una alta definición mesurada y otros no tanto. Hay una especie de descuido en ese sentido.

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Conclusión

En sí, claro que tiene errores pero es la mejor telenovela del momento, la que realmente está contando una historia. Por supuesto que hay otros proyectos interesantes como Las Malcriadas, Papá a Toda Madre y Tres Familias pero Caer en Tentación es algo completamente novedoso. Esta telenovela es jugar con el amor y el sexo, jugar con los sospechosos, jugar a que la cámara te vuelva un personaje más, a sentir lo que los personajes sienten y creo que hace mucho Televisa se había olvidado de esto. Qué bueno que regresó a hacer telenovelas así, como las de hace muchos años pero con un toque de alta modernidad tecnológica, sexual y económica. ¡Gracias Giselle González!

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