La caída y recuperación de la barra estelar de Televisa

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Introducción

Me acuerdo bien que en 2012 yo pronostiqué que las telenovelas mexicanas entrarían a una profunda depresión. Sabía que algo iba a pasar, sabía que no siempre se podría vivir como los ejecutivos de las televisoras intentaban hacer vivir al telespectador con sus terribles decisiones.

En el caso de Televisa, lo dije… “la que se les viene” y ahora que eso estalló, la televisora está como loca y puso en el área de telenovelas al mando a Rosy Ocampo, una de las productoras que se ganó el puesto por su versatilidad de producciones y por ser casi la nueva Carla Estrada cuando entró al ruedo con las historias de María Zarattini e intercalarlas con experimentos cómicos. En Televisa han corrido gente y le han negado la entrada a otros no tan talentosos. La mano dura de Ocampo era la disciplina que se necesitaba.

Antes de que Rosy Ocampo entrara por completo al ruedo, los de la empresa ya empezaban a tomar cartas en el asunto, ya veían los focos rojos, las alertas, las alarmas. ¡Algo debía cambiar! Y siempre pensé que lo que debía cambiar primeramente era la barra estelar de las 9 o 9:30. He ahí la joya de la corona del problema.

Los siete años oscuros del horario estelar de Televisa

Yo creo que muchos se preguntan qué parámetro utilizo para determinar que Televisa falló por siete años en el horario estelar. Verán, antes de esa cantidad de años que tomé en cuenta, hubieron telenovelas terribles que fueron hitazos como Destilando Amor y Fuego en la Sangre pero por lo menos aunque fueran malas, tenían un poco más de alma, un tinte más de cariño, hasta en sus entradas se podía ver eso.

Vimos telenovelas terribles como Las Vías del Amor, Mujer de Madera, Mundo de Fieras y La Verdad Oculta, pero también existieron glorias como Amor Real y Alborada.

Tuvimos un excelente inicio de década con El Manantial, proyectos no tan destacados pero no caídos al fango como Mariana de la Noche, un thriller como La Madrastra y ni hablar de aquel experimento costoso pero con fallas en Pasión. Aquello era un horario volátil, pasaban cosas tremendas pero nunca dejaban de llamar la atención con algo. El horario estelar era el alma y la esencia de Televisa. Ver una telenovela de la empresa en ese horario era como de culto, aunque TV Azteca lograba dar guerra, el horario estelar de la gente de San Ángel era quizá de lo más destacado que teníamos a nivel nación.

Por eso siempre decía con tremenda nostalgia que la última buena telenovela que había pasado por el horario estelar había sido Mañana Es Para Siempre (2008). Esta producción de Nicandro Díaz estelarizada por Silvia Navarro y Fernando Colunga, experimentó con locaciones, fotografía, vestuario, la pareja protagónica, los antagonistas y otros personajes destacados. Fue un thriller bastante interesante aunque se tratara de un remake de una telenovela colombiana.

¿Qué siguió después de Mañana es Para Siempre que fue tan malo? Primero Carla Estrada confundió una historia de María Zarattini y la convirtió en un detestable circo lleno de malas musicalizaciones y mucho exceso de comercialidad barata. Fue con Sortilegio en pleno 2009 que empezó la masacre. Después Salvador Mejía coronó a su versión de Corazón Salvaje (ensalada de Corazón Salvaje y Yo Compro Esa Mujer) como una de las peores telenovelas de la historia de la televisión mexicana.

Y continuaron pasando cosas igual de peores: experimentaron con Emilio Larrosa en 2012 con Dos Hogares y con José Alberto Castro en 2015 con Pasión y Poder para traernos dos de las peores ideas expuestas en mucho tiempo.

El horario estelar de Televisa se convirtió en una triada favoritista e impulsada por tres personajes que se encargaron de crear las más nefastas telenovelas de la barra: Nicandro Díaz (Soy Tú Dueña, Amores Verdaderos y Hasta el Fin del Mundo), Angelli Nesma (Abismo de Pasión y Lo Que La Vida Me Robó) y Salvador Mejía (Triunfo del Amor, La Tempestad y Lo Imperdonable). Los tres con pésimos castings, repartos mal dirigidos, adaptaciones mediocres, escándalos detrás de bambalinas, etc. El horario estelar era un circo de mal gusto gracias a los tres.

Era de risa loca. En ese tiempo la televisión mexicana no incluía estrictamente la Clasificación del Programa como lo es ahora. Era tremendo ver que a las 5 se hablaba de violaciones, VIH, cáncer, maltrato físico-psicológico y homosexualidad en Para Volver a Amar y a las 9 estuviéramos teniendo en el estelar una cosa como Triunfo del Amor.

Era tremendo ver que por un tiempo el verdadero horario de Televisa fue el de las 7. Ahí pasaron La Fuerza del Destino, La Que No Podía Amar, Amor Bravío y Mentir Para Vivir las cuales fueron tramas con temas escabrosos, protagonistas bien delineados y escenas muy interesantes.

Lamentablemente a finales de 2013 el horario de las 7 también cayó y el puesto del verdadero horario estelar pasó a ser el de las 6 con De Que Te Quiero, Te Quiero, El Color de la Pasión y Yo No Creo en los Hombres. Más tarde hasta ahí también llegó al declive.

Entra el año 2015, se va Yo No Creo en los Hombres y no volvimos a ver una telenovela buena en Televisa hasta el siguiente año.

Por ese tiempo es cuando la crisis de la televisora se acentuó, sumada a escándalos políticos y económicos. La empresa de San Ángel empezaba a ser borrada del mapa. ¿Quién tuvo la culpa? ¿Quién mal acostumbró al público? ¿Quién desestabilizó la barra? ¿Quién le hizo creer al público que las grandes telenovelas eran los esperpentos de las 9? Muy simple, un dueño al que no le gusta hacer televisión, unos directivos que piensan que la gente son sólo simples números de rating y la favoritista triada de productores del horario estelar que sumergieron al fango y a la decadencia a la empresa.

La caída y recuperación de la barra estelar de Televisa

Otras opciones

El horario estelar de Televisa estaba perdido, hundido en una tremenda falta de visión que sus máximos ejecutivos permitieron con muy poca responsabilidad. Ellos fueron culpables de darle al pueblo unos productos terribles, el “pan y circo” más barato y corriente que encontraron y me atrevería a decir que hasta corrupción hubo en medio de todo esto porque ¡no es posible que durante siete años hayan pasado un sinfín de errores en las decisiones de la empresa!

Lo que medio sostuvo al horario estelar de Televisa fueron los fanáticos de varios actores que vieron esas historias aún a sabiendas de que eran malas. Pero no nos confundamos, no fueron grandes éxitos, fueron de fracasos a cumplidoras.

¡Por algo la gente comenzó a dejar de ver el Canal de las Estrellas (Ahora Las Estrellas) ¿No?!

Empezamos a vivir otros fenómenos como la llegada de Cadena Tres que en alianza con Argos TV exhibió unas serienovelas fuera de lo común que se convirtieron en grandes opciones para gente exigente con títulos como Las Aparicio, Infames y Las Trampas del Deseo.

En rumbos del Ajusco las telenovelas de TV Azteca empezaban a recobrar un rumbo mucho más atractivo que el de Televisa, desde telenovelas rosas un poco diferentes como La Loba hasta proyectos que se salían del estereotipo como Cielo Rojo, La Mujer de Judas y Vivir a Destiempo.

Las otras cadenas tenían las de ganar con la infame caída del horario estelar de la televisora número 1 de la nación.

Después llegó Netflix y aquí fue cuando el internet llegó demasiado lejos, no sin antes mencionar los interesantes intentos de telenovela que se hicieron en plataformas como YouTube como La Bastarda y Ana la Chica Bolera.

En 2014 TV Azteca acentúa su crisis y empieza a transmitir telenovelas de otras partes del mundo, en especial las de Brasil. Aquí es dónde nos empezamos a enamorar de lo que se hacía en otros lados: Avenida Brasil, Rastros de Mentiras, El Astro y Verdades Secretas por mencionar algunas, fueron una cachetada con guante blanco para demostrarnos lo que en realidad eran las telenovelas.

El malinchismo incrementó cuando después conocimos a Turquía con ¿Qué Culpa Tiene Fatmagül? y Cuestión de Honor. Así era el horario estelar de TV Azteca y después de conocerlas lo que uno menos quería era voltear a ver Lo Imperdonable o Pasión y Poder.

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El milagro

El horario estelar de Televisa estaba muerto. Televisa estaba muerta. ¡Ya no se podía hacer nada! Decía yo, es más, pensaba en que si existía una recuperación, sería al cumplir la década, hasta que por un accidente ya sea del marketing o hasta del destino, las cosas empezaron a cambiar.

Por el horario estelar se quería seguir nutriendo con la triada Díaz-Mejía-Nesma con Tres Veces Ana pero ocurrió un bendito retraso y problemas de horario y la que se asignó como sucesora de Pasión y Poder en abril de 2016 fue nada más y ni nada menos que a la versión mexicana de Gran Hotel, El Hotel de los Secretos, de la producción de Roberto Gómez Fernández.

No lo podía creer, era de verdad, algo insólito. El productor de Para Volver a Amar hizo a un lado a la triada para regresar al horario al prestigio y a la diferencia. Lamentablemente el rating no lo acompañó como era debido pero considerando en que sus antecesoras tampoco cumplieron con cierto parámetro, pues lo único diferente fue la calidad, es aquí donde el rumbo de Televisa dio un giro de 180 grados.

La caída y recuperación de la barra estelar de Televisa

El horario de los experimentos

Cuando veía El Hotel de los Secretos confieso que lo hacía con un gusto enorme porque sentía dos cosas: era hermoso ver aquellos escenarios y esas actuaciones que marcaban la diferencia de siete años ocupados por la irrelevancia en esa hora y a la vez tenía miedo porque pensaba que sólo sería un descanso y volveríamos a ver a la horrible triada o a otro productor haciendo tremendos desmanes, quizá Juan Osorio, quizá Nathalie Lartilleux, quizá MaPat, quien fuera pero seguiríamos viendo la decadencia de ese horario. No fue así.

Desde El Hotel de los Secretos rebauticé al horario de las 9 de “el horario negro” a “el horario de los experimentos” porque en este año y medio hemos visto cosas malas, buenas y regulares, pero diferente a lo que nos tenían acostumbrados.

El horario estelar empezó a desafiar las barreras de todo, a competir con Netflix, a ponerse al tú por tú con las bionovelas colombianas y a romper los géneros.

Pasamos de ver una trama de misterio y romanticismo en El Hotel de los Secretos a llegar a los enredos de Joan Sebastian en Por Siempre Joan Sebastian, hasta toparnos con tres protagonistas atípicas que pensaron en matar a sus maridos maltratadores en Mujeres de Negro.

Después caímos en el drama de una mujer desaparecida que perdió la memoria en Sin Rastro de Ti para en seguida pasar a formar parte de la campaña presidencial de una mujer que tuvo que desafiar a su familia en La Candidata.

Pasamos de agitarnos en el mundo de palabras altisonantes de una migrante que tuvo que “mentir para vivir” en La Doble Vida de Estela Carrillo y así colarnos en un avión lleno de droga conducido por La Piloto que nos dejó aterrizar en la vida de desencuentros y vicios de Lupita D´ Alessio en Hoy Voy a Cambiar para luego dejarnos Caer en Tentación con dos parejas que vivirían las más tremendas tentaciones del siglo XXI. ¡¿No es estupendo?!

¡Ojo! Aclaro que varios de los títulos que mencioné no son lo mejor que se haya hecho en mucho tiempo o que hayan descubierto el hilo negro pero sí millones de veces más innovadoras y arriesgadas que ver la mala suerte de María Desamparada (Maite Perroni) en Triunfo del Amor, las palabras bulleadoras de Nikky (Eiza González) en Amores Verdaderos o las locuras sobreactuadas de Carmina (Sabine Moussier) en Abismo de Pasión y Graciela (Daniela Castro) en Lo Que La Vida Me Robó.

Es muy cierto, aún hay fallos en las locaciones, en algunos contextos de trama, en varias de las actuaciones, pero al menos ya se negocia con cosas que hace tres años eran impensables. Ya se toman la molestia de darle la oportunidad a escritores que sí son escritores, a tocar temas diversos, a darle chance a productores que batallaron año tras año como Rosy Ocampo, Giselle González, Carlos Moreno y Roberto Gómez Fernández (quienes curiosamente fueron los que produjeron varios de los mejores proyectos de la empresa en sus diversos horarios) y a cambiar su fotografía, filtros, vestuarios y usar una mejor dirección escénica..

Hay mucha gente que defiende a diestra y siniestra a la triada Díaz-Mejía-Nesma. Entonces ¿por qué la empresa ya no confía en los tres para seguir ocupando el horario estelar si según son tan buenos? Ya mejor les han dado el horario de las 7 y 8 antes de ocupar el estelar. Simple… ellos ya se instalaron en su estilo y en sus maneras de dizque llamar la atención. Para los ejecutivos son el desmán del salón de clases. Sus historias no aportan más que las que pueden aportar en el horario estelar y sumado a las decisiones de Rosy Ocampo, los tres ya no pueden hacer del todo lo que les venga en gana.

Los productores que han pasado por el horario desde abril de 2016 hasta la fecha tienen una notoria influencia de Brasil. Exploran ideas incluso desde rincones más lejanos. Ellos ya no piensan como hace tres años. Están haciendo negocio. ¡Están dando una nueva imagen! ¡Están empezando a contar historias! Independientemente si son cañonazos o no, están acostumbrando al público a una nueva cultura y a fomentarla tratando de atraer a otro nuevo. Los elencos ya no son los mismos y tienen de todo un poco de otras televisoras con la libre apertura de actores.

El horario de las 9 es el claro ejemplo de la superación, del milagro, de empezar de cero y renovar. Ya nada es un cañonazo tan tremendo a estas alturas. Los nuevos estándares de rating son bajísimos para considerar a algo “éxito” pero estamos entrando con un México que quiere recuperar su puesto como dueños del mercado del melodrama y empezar a tomar una rebanada del pastel del entretenimiento.

La barra estelar ya puede presumir ser parte del siglo en el que está y que en los siguientes meses que pasen, lo más probable es que sigamos viendo más televisión experimental que le va a terminar de dar un estilo y conmemoración a Televisa, ya lo estaremos viendo.

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4 Comentarios

  1. TV Adicto dice:

    ¿Ah, ya se están recuperando? Pues dónde que ni nos hemos enterado. La realidad no corresponde con tu excesivo entusiasmo. Si las telenovelas de Las Estrellas siguen teniendo primer lugar de aundiencia (que no es capaz de superar los 15 puntos) no es gracias a su calidad o a su “recuperación” sino a que tienen una “competencia” muy de pena ajena.: peores producciones y malas decisiones en Imagen y Azteca, solamente por eso.

    ¿Le llamas recuperación cuando las 4 producciones al aire son refritos y de todos ni a cuál irle?

    ¿Es recuperación que ni siquiera el equipo de producción de Rosy Ocampo sea capaz de generar ya no una historia original sino un refrito digno que supere los 14 puntos? ¿Alguien le cree su “súper innovación” de vestirse de gay friendly (postura falsa, retrasada y oportunista)?

    Hablas de la triada Díaz-Mejía-Nesma… te recuerdo que siguen al aire: El midas al revés (todo lo que toca lo hace mierda), Chafa Mejía o hace mucho salió del aire con otro bodrio que ni siquiera el nombre de escritores españoles con fama le salvó de la nada y de lo mismo; Angelli con otro refrito lamentable que para lo único que ha podido dar nota es por el fallecimiento de dos personas conocidas de su equipo en un accidente, sólo así y te diré; Nicandro con un bodrio Infumable (otro refrito) estuvo con el Bienamado y amenaza con volver con la enésima versión de Las Juanas (Uh, qué milagro) haciendo todo para arrebatarle el trono al amadísimo Chafa Mejía de Rey Midas al revés. ¿A eso le llamas “el milagro” o cómo? ¿o a la idea brillante del nombre de “Sin tu mirada” para Esmeralda}?

    Si somos buena onda, lo único rescatable ahí es Sin rastro de ti, los primeros episodios de Estela Carrillo (y te diré) y la hartante Caer en Tentación que comete los errores de la otra producción de Guiselle porque está (sorry) mal escrita. Ve la argentina y nos cuentas.

    Eres muy, muy, muy entusiasta cuando hablas de experimientación. Hemos visto tumbos, gazapos básicos, errores producto de que no saben que hacer y de que están muy pasados y se resisten a salir de lo mismo y por ello el espectáculo más interesante de esto es verles decaer cada vez más bajo.

    Experimientación serían las novelas didácticas de Sabido, las novelas históricas de Ernesto Alonso, novelas raras de verdaderos escritores (que todavía no aparecen en pantalla) como Carlos Olmos con Tal como somos (por no mencionarte a Cuna de Lobos porque fue un súper éxito) o Demasiado Corazón en Azteca o las mismas novelas infantiles de Ocampo, te lo concedo. La experimentación se ha visto en la TV mexicana, pero hace mucho que no se le abre la puerta.

    No hay que confundirse ni tomar gato por liebre, eso les motivará a seguir en su mediocridad. Hemos visto más y peor de lo mismo, que intentan pasar por “experimentación”, porque de ninguna manera lo pueden hacer como innovación. Desolador el panorama.

    • TV Adicto dice:

      Ah y otro milagrazo, El vuelo de la victoria, que ha puesto a temblar, no sabes, a todos los escritores en Inglaterra. Dicen algunos, que al Vuelo de la Victoria le espera un Emmy, pero no me creas.

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