Lo bueno y lo malo de Imperio en opinión de Ángel Adm

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Introducción

Recientemente finalizó la telenovela para desvelados Imperio por la cadena Imagen TV. Recordemos que esta historia fue una de las que formó parte de mi top de Mejores Telenovelas Extranjeras en 2014. Sin duda alguna, Imperio fue una experiencia muy grata para el público que se dispone a ver en ese horario alguna producción dramatizada, además de que contó con grandes personalidades reconocidas a nivel internacional como Alexandre Nero, Lilia Cabral y Leandra Leal.

Para hablar de esta telenovela es importante combinar contextos desde el punto de vista brasileño con el mexicano. ¿Acaso fue fácil entenderla? ¿Era muy compleja? A decir verdad, Imperio fue una cachetada con guante blanco para la televisión mexicana sin contar otras grandes producciones como La Sultana Kösem o Josué y la Tierra Prometida.

Contexto

Imperio no superó el éxito de Avenida Brasil, sin embargo, el público brasileño la recibió bastante bien después de que en su barra tuvieron un fracaso bastante sonado titulado Em Familia (conocida internacionalmente como La Sombra de Elena). Los personajes pintorescos y bien delineados fueron estructurados por el dramaturgo Aguinaldo Silva (Señora del Destino, Dos Caras, Fina Estampa).

La historia sacó un poco de su zona de confort a Silva y aunque tuvo clichés que lo caracterizan, el autor destacó por hacer una trama con tintes admirables de serie inglesa o norteamericana. En Imperio, Silva resaltó a una especie de aristocracia brasileña, logrando colocar a un comendador como protagonista. El matrimonio del comendador y su distinguida “emperatriz” se la pasó en guerra toda la telenovela. También se entremezclaron una trama de descubrimiento sexual, la típica sociedad cómica de favela, de un esquizofrénico y todo sin dejar de ser un melodrama.

Esta telenovela nos cuenta una historia de amor originada en la década de los 80 y truncada por una mujer ególatra y ambiciosa. El muchacho, después de ser separado de la mujer que amaba, en su travesía logra encontrar la fortuna y el reconocimiento. Después contrae matrimonio con una mujer prepotente pero valiente y sin pelos en la lengua, con quien tiene tres hijos y por el otro lado, la mujer que fue el amor de su vida tuvo una hija suya. Entonces capítulo a capítulo se narra esa batalla campal de una lucha por el “Imperio” que en realidad es una empresa joyera.

Sin lugar a dudas la recreación de los escenarios y la fotografía se llevan las palmas, puesto a que se transmitió lo que el autor quería destacar y tan fue así que ganó el Emmy Internacional a Mejor Telenovela.

En la historia pasaron diversas cuestiones polémicas como la controversia por la relación clandestina entre un hombre mayor y un joven con el consentimiento de la esposa de él, además de la homofobia extrema del hijo y en cuestiones externas estuvo el repentino cambio de actriz para la villana principal.

En México, Imperio merecía un horario destacado a la altura de las transmisiones de Avenida Brasil, Rastros de Mentiras y ¿Qué Culpa Tiene Fatmagül? pero le cedieron el experimental horario de las 11:30 en Imagen TV. La telenovela no generó polémica, ni se habló de ella en redes sociales como las historias bíblicas y ni fue resaltada como las telenovelas turcas pero para su horario y ante masacres televisivas como lo que le sucedió a El Clon y a Reglas del Juego, podemos deducir que le fue bien sobre la marcha.

Final a la altura

(Spoilers) No porque sean de Brasil todos sus desenlaces van a ser excelentes, ahí tenemos el tremendo esperpento de desenlace de Insensato Corazón (sumado a las ediciones de TV Azteca, peor aún). El final no decayó y estuvo a la altura de la telenovela. El saldo final fue de tres muertes incluida la del protagonista José Alfredo (Alexandre Nero). Con esto, Imperio se une a la oleada de desenlaces trágicos melodramáticos que nos han abordado últimamente. Hay un nuevo sucesor empresarial del protagonista, los personajes hacen su vida cada uno con las circunstancias que les tocó vivir y lo que parece el fantasma del comendador despide la historia como un muy buen epílogo a lo que vimos por meses.

Lo bueno

Sin duda alguna mis grandes aplausos van para Aguinaldo Silva, un dramaturgo enorme en toda la extensión de la palabra. Aquí sus personajes fueron tan buenos que en los diálogos era fácil identificar esos comentarios que no cualquier persona se atrevería a decir, por lo que destacaría a Imperio como una especie de desahogo. En la producción encabezada por Rogerio Gómez se cuidaron demasiados detalles, desde la utilería hasta los gráficos de diseño y también los comentarios de las negociaciones de la empresa, tales como las alusiones al mercado chino y a los pagos de aguinaldo de empleados en tiempos de banca rota.

Del elenco es realmente poco lo criticable de sus actuaciones. Excelsos, cómicos y originales en sus interpretaciones Alexandre Nero (que por cierto, fue su primer protagónico) y de la gran primera actriz Lilia Cabral. El cuarteto de hijos estuvo muy bien delineado y fue bien interpretado por Caio Blat (José Pedro), Andreia Horta (María Clara), Daniel Rocha (Juan Lucas) y por supuesto Leandra Leal (Cristina).

Los villanos estuvieron bastante bien. Sobre las “dos Coras”, aunque fue muy polémico el asunto del cambio, sin lugar a dudas tanto Drica Moraes y Marjorie Estiano, a quienes ya habíamos visto en Verdades Secretas y La Vida Sigue respectivamente, jugaron con el personaje de una forma sensacional. La evolución del personaje fue perfectamente diseñado en tiempo y forma para dos actrices diferentes. Los villanos de Carmo Dalla Vecchia y Othon Bastos fueron completamente odiables y sorpresivos ya que no empezaron siendo los típicos personajes sino que con el tiempo relucieron sus verdaderas facetas.

También sobresalieron los trabajos de actores de cuadro, aquellos que representaron los aspectos simbólicos y culturales de la telenovela, como Ailton Graca quien marca una diferencia con Silas de Avenida Brasil, aquí Xana se robaba el show como el hombre afeminado que se vestía de mujer. Excelentes el homofóbico en potencia de Enrico (Joaquim Lopez), la pareja gay interpretada por José Mayer y Klebber Toledo, la esposa engañada pero bastante comprensiva encarnada por Suzy Rego, la bastante madura María Isis (Marina Ruy Barbosa), la oportunista Lorraine (Dani Barros), el simpático y cómico malvado periodista gay Teo Pereira (Paulo Betti), el esquizofrénico perfectamente interpretado por Paulo Vilhena (hasta merecía nominación al Emmy Internacional a Mejor Actor), el guardaespaldas Josué (Roberto Birindelli) y el par cómico encarnado por Zezé Polessa y Tato Gabus Méndes, en dos personajes completamente opuestos a los que nos dieron en La Guerrera y El Astro respectivamente.

Me gustaron esos guiños del autor al autoelogiarse en complicidad con la producción, ya sea homenajeando a su grandes villanas como Nazaré Tedesco (Renata Sorrah) de Señora del Destino y Perpetua (Joana Fomm) de Tieta, en varias de las acciones y hasta crímenes de Cora (Drica Moraes/Marjorie Estiano). Otra cosa digna de mi admiración es que en varias piezas musicales expuestas a lo largo de la trama, fue fácil para el público fanático de las historias brasileñas desde muchos años atrás, recordar a Roque Santeiro, Piedra Sobre Piedra y Suave Veneno por mencionar algunas. Que sea una lección para México ante tanta falta de originalidad.

Lo bueno y lo malo de Imperio en opinión de Ángel Adm

Lo malo

Quedó muy banal la sustitución de Drica Moraes por Marjorie Estiano. En la historia se dicen diversas teorías, desde cirugía plástica hasta brujería pero nada concreto y sí bastante descabellado. Además la primera teoría no podría ser puesto que la tía Cora era pobre. Después salieron otros desperfectos e incongruencias como un video que la delata, siendo la segunda actriz la que sale cometiendo el crimen, cuando en ese tiempo la primera era quien había grabado la escena. Cabe destacar que por muchos capítulos Cora no era una villana sino un personaje cómico.

A lo largo del desarrollo de la telenovela llegaba un momento en que era tan oscura que faltaba una trama protagónica de amor puesto que ni la de Cristina y Vicente (Rafael Cardoso) lo eran. Nos hacían ver que la historia de amor era entre Alexandre Nero y Marina Ruy Barbosa pero a la vez no satisfacía del todo e hizo falta en el melodrama. Otra cosa es que prácticamente Martha (Lilia Cabral) era una especie de villagonista o antiheroína pero que a la vez sí era heroína. Resultó muy confuso el plano sentimental de la telenovela.

Suzy Rego hizo un personaje bastante complejo con Beatriz pero era tan tolerante y tan accesible en tantas ocasiones que la hacían verse fuera de la realidad. También cabe mencionar cómo transformaron a un personaje víctima de violencia intrafamiliar como Daniela (María Ribeiro) a una oportunista tonta. Fue la metamorfosis menos agraciada de la telenovela.

Para rematar no trataron de una forma interesante la “friendzoneada” del personaje de Xana (Ailton Graca). Al final prácticamente se dio a entender que por ser uno mismo, muchas puertas se cierran. Y con respecto a la dualidad sentimental de Claudio (José Mayer) sólo quedó como caso complejo.
Considero que el grave problema de la telenovela fue con respecto a la continuidad. Ahí tenemos el caso que de la noche a la mañana, la relación de amantes entre Amanda (Adriana Birolli) y Leonardo (Klebber Toledo) quedó olvidada.

En el personaje de José Pedro (Caio Blat) no hubo una trascendencia profunda y emocional al aceptar ser el gran villano Fabricio Melgazo. Sólo se dio a entender que fue sobreprotegido por la madre, manipulado por el mayordomo y que odiaba al padre pero no hubo trasfondo, quedó en lo banal.

Por un tiempo, Imperio podía pasársela hablando de lo mismo y dado este caso, no era apta para todo público que está esperando masacre y media. La telenovela era muy tenue en ocasiones y hasta los cierres de capítulo delataban esto.

Lo bueno y lo malo de Imperio en opinión de Ángel Adm

Conclusión

Aún con sus dispersos errores literarios, Imperio es una cachetada con guante blanco para la televisión mexicana y más cuando tenemos telenovelas como Por Amar sin Ley en el horario estelar. Vimos cómo se atrevieron a contar una historia experimental con una planeación enorme, independientemente si el presupuesto era alto o no. No hay duda, los brasileños son unos grandes exponentes del género y saben jugar desde contar una trama hasta los ingredientes extras que le pondrán, incluso hasta lo absurdo termina siendo aceptado, aquí esto sigue siendo imposible. Muy buena historia, menos mal que el horario seguirá trayéndonos más historias de Brasil.

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2 Comentarios

  1. Victor Mac dice:

    Tomara que o quanto mais rápido seja transmitido A Força do Querer e O Outro Lado do Paraíso, aí no México. Duas novelas perfeitas. A Força do Querer sendo superior a Avenida Brasil.

  2. Dani dice:

    No wey, nadie en México vió esa cosa. Nomás porque es de Brasil o turca es buena? Nomás se la pasan atacando a Televisa? Malinchistas! Yo mejor me veo PASL que las novelas de Aguinaldo, que siempre se expresó con odio hacia la televisión mexicana.

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