Recuento de lo más destacado de 2020 en telenovelas y series por Ángel Adm

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¿Vale la pena hablar de 2020?

Recuerdo cuando las telenovelas estaban muy estancadas en las principales televisoras y había demasiados desperfectos en las barras televisivas. El tenebroso año 2015 que sólo trajo una telenovela buena, cuatro regulares y puras pesadillas, fue como para dejar de escribir para siempre.

En este 2020 tampoco hubo grandes cosas. Ya sea por la catastrófica pandemia de Covid-19, los esfuerzos nulos de innovación en el horario estelar de Televisa o el pesimismo melodramático de TV Azteca e Imagen TV, el caso es que ningún canal nos dejó importantes producciones en pantalla.

A diferencia de otros años donde hacíamos tops a lo mejor y lo peor, en 2020 francamente todo fue tan gris, tan conformista y tan de poco esfuerzo que no quisiera profundizar tanto, pero sí hablar de algunos contenidos resaltantes que dieron de qué hablar durante el año, ya sea para bien o para mal.

La saga de “Vencer”

Si algo pudiera coronar como lo mejor y más innovador del año, sería a esta saga encabezada por Rosy Ocampo. Hemos visto dos trabajos de la trilogía que se engalana con el título Vencer. Desde Vencer el Miedo a Vencer el Desamor, la productora que fue caracterizada en su tiempo, como una nueva gran exponente de las telenovelas de María Zarattini, ahora se adentra al retorno de la “telenovela didáctica”, género que inmortalizaron los hermanos Sabido (Miguel e Irene) en Televisa desde los años 70 hasta los 90.

En ellas hay tramas que tienen ciertos misterios por resolver, aunque con múltiples referencias a programas sociales, cuestiones educacionales, discriminación, delincuencia y feminismo.

Los elencos están muy bien armados, los mensajes son claros y lo mejor: ese sentido de campaña que se muestra a final de cada capítulo, en el que te revelan un teléfono a donde marcar por ayuda.

Por años desprecié que Televisa hiciera a un lado al realismo mágico, el terror sobrenatural y la telenovela didáctica. Tal parece que poco a poco van regresando a esas fórmulas de antaño.

¿Qué problema le vería a esta saga? Quizá algunos fallos con las caracterizaciones de los personajes que le quitan el realismo a las escenas.

Menciones Honoríficas: Arcelia Ramírez, Paulina Goto, Alberto Estrella, Nicole Vale, Emmanuel Palomares, Daniela Romo, Claudia Álvarez, Julia Urbini, Valentina Buzzurro y David Zepeda.

Imperio de Mentiras

¡Claro que habrá una crítica exclusiva a esta telenovela de Giselle González! -porque tiene desde las más buenas virtudes hasta los más terribles defectos.

Es la segunda macro producción de Giselle después de Cuna de Lobos y me queda claro algo, los productores tienen que evolucionar con sus estrategias al compás de sus guionistas. A dos seriados con esta característica de “mucha producción”, y que tratan que van desde los fraudes empresariales a las redes delincuenciales, siento que no es el campo de la señora González.

¿Recuerdan a Alma de Hierro (2009), Para Volver a Amar (2011), Yo No Creo en los Hombres (2014), La Candidata (2016), Caer en Tentación (2017) y la corrección de Cachito de Cielo (2012)? Todas se desenvolvieron en algo: problemas locales. Eran como las telenovelas didácticas de esos momentos, aunque con más acción y enredos muy realistas sin recurrir a programas sociales. Siento que el fuerte de su productora es ese, e incluso se demuestra en las subtramas de Imperio de Mentiras.

Pese a lo pretenciosa que pudiera percibirse en ocasiones, además de esos macro problemas, que, a veces no se tratan de la forma correcta, es el seriado con las mejores actuaciones del año, una pareja protagónica bien establecida y unos villanos, por demás, terribles.

Buena banda sonora, fotografía, sentido de producción. Quizá, el único “pero” que le pondría es a su libreto. De verdad, se extraña la dupla Giselle González-Aída Guajardo.

Felicito a Angelique Boyer porque no se fue a las “producciones de rating fácil” y quiere seguir explorando verdaderos retos en el melodrama. Ojalá conserve esta buena racha actoral que tiene desde Amar a Muerte (2018).

Menciones Honoríficas: Angelique Boyer, Andrés Palacios, Iván Arana, Alejandra Robles Gil, Susana González, Alejandro Camacho, Hernán Mendoza, Leticia Calderón, Pilar Ixquic Mata e Iliana Fox.

La Bandida

Una producción que realmente quería ver era La Bandida y la verdad, es que fue tan escasa su publicidad, mal horario y mal canal dentro de la TV Azteca pesimista de melodramas, que al final dio igual.

Lo que sí es que rescato ese sentido de producción que se le dio y la inversión empleada ya sea en vestuario y locaciones. Sandra Echeverría demuestra por qué realmente ella pudo haber encarnado a María Félix en alguna bioserie.

Hay problemas de visualización, fotografía y musicalización. Al menos, fue un guion experimental de la dupla, Adriana Pelusi y Carlos Quintanilla que vio la luz. Ojalá a estos dos se les sigan dando más oportunidades en esta era de seriados escasos.

Mención Honorífica: Sandra Echeverría.

La Casa de las Flores 3

Hay problemas que me encantaría desmenuzar con la saga de La Casa de las Flores pero quisiera ahorrármelos para una reseña exclusiva. A decir verdad, me agradó bastante su tercera temporada aún con sus grandes defectos de guion.

Transportarnos a la época de los 70 fue maravilloso. Me gustaron las múltiples referencias a melodramas, series y películas, un elenco bien dirigido y mensajes positivos, sin dejar de estar dentro de una misma comedia.

Al fin sabemos por parte de su responsable, Manolo Caro, que, en efecto, es una telenovela dividida en temporadas, con un elenco peculiar que ha rechazado en su mayoría, hacer melodramas.

Se podría decir que fue un cierre digno, aunque hay tentativa de hacer una película.

Menciones honoríficas: Isela Vega, Rebecca Jones, Ximena Sariñana y Christian Chávez.

Te Doy la Vida

Al parecer, esta fue la telenovela más exitosa del año y con mayor polémica por parte de la productora Lucero Suárez. Una telenovela muy a su estilo: sencilla, aunque respetando las bases del melodrama clásico.

Tuvo un elenco excelente y una protagonista atípica como Eva Cedeño, quien compartió buena química con José Ron y con el villano Jorge Salinas.

La historia no era nada del otro mundo, ni con un guion que te dijera algo nuevo, pero fue una fórmula clásica bien ejecutada para las tardes y más, en plena pandemia.

Menciones honoríficas: Eva Cedeño, Jorge Salinas, Danny Perea, Omar Fierro y Érika Buenfil.

La Mexicana y el Güero

Esta telenovela tuvo todo… para fracasar. Empecemos por esa temática tan cansada del personaje extranjero que tiene que recurrir a un clichético acento falso, una trama que tampoco nos viene a decir nada absolutamente nuevo y múltiples escándalos tras bambalinas.

A pesar de todo, es una comedia llevadera que no le hace ningún daño a nadie. Nicandro Díaz es un gran generador de porquerías pero debo de admitir que esta ha sido su telenovela más leve en mucho tiempo.

Itatí Cantoral está muy bien en su personaje de oportunista y es acompañada por un elenco variado, entre ellos, gente por demás, talentosa.

Lo cansado es que ya son muchos remakes al hilo y no vemos nada de esfuerzo en nuestros distinguidos escritores, productores y directivos. ¡No hay algo que sintamos como propio! Ese es el problema con La Mexicana y el Güero, el título no es suficiente para decirnos que esto es México, faltan muchas cosas más. Ojalá ya lo vaya entendiendo Televisa.

Menciones Honoríficas: Jacqueline Andere, Patricio Castillo, Gala Montes, Sian Chiong y Rodrigo Abed.

Mala Mención: Juan Soler

Rubí

La Fábrica de Sueños fue el perfecto ejemplo de tener inversión, buena producción y alta publicidad, para no aprovechar absolutamente nada, llegando al fracaso.

¡¿Problemas?! Castings y guiones. Eso es todo. Hubo muy malas intenciones de por medio, ideas y protagonistas.

Eso sucede con Rubí, donde hay una buena gama de producción, un buen libretista como Leonardo Padrón y actores haciendo cosas interesantes, pero el planteamiento de origen -ya proveniente desde Patricio Wills– era hacer una nueva versión sólo por hacerla.

Lo que vimos fue una Rubí por demás, deslactosada y vulgar, a comparación de la que realmente quería Yolanda Vargas Dulché.

En mi artículo desgloso este problema de origen. Esta producción fue lo último que tendría que rematar a ese proyecto fallido de la Fábrica de Sueños.

Menciones Honoríficas: Kimberly Dos Ramos, Mayrín Villanueva y Antonio Fortier.

Mala Mención: Camila Sodi, José Ron y Rodrigo Guirao.

Historia de un Crimen: La Búsqueda

Si algo pudiera llevarse la corona del año a lo más estridente y horrendo, sería esta porquería, sin lugar a dudas. Es tan mala, tan mala, pero ¡tan mala! que mejor lean mi artículo donde la desgloso, no quisiera ni volver a comentar de la misma. ¡Un verdadero insulto al espectador de la TV de plataforma!

Mala Mención: Todo su elenco.

El año de las repeticiones

Si hubo un triunfador, fueron las telenovelas repetidas, en especial las del canal  TLNovelas. Mientras más nos dice gente como Alberto Ciurana que este género ha muerto, aquí vemos todo lo contrario.

Entre sus retransmisiones más comentadas estuvieron El Extraño Retorno de Diana Salazar (1988), después de más de treinta años, junto a Cuna de Lobos (1986) y Rosa Salvaje (1987).

Parece que viene un proyecto de repetición de telenovelas muy antiguas, y me encantaría desmenuzar más adelante los pros y contras de Noches para Recordar, que realmente es un acontecimiento histórico del canal.

Conclusiones

Sin más que decir, el 2020 fue un año gris, muy apagado en contenido. Las cosas no parecen ser las más prometedoras, pero de corazón, espero se mejoren en todo tipo de sentido. Es una época complicada que ojalá hiciera reflexionar a nuestros propios directivos en lo que merecemos como público seguidor y esperanzado.

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